domingo, 28 de diciembre de 2008

El aburrimiento.






Hay una cosa en la vida tan perjudicial que con poseerla nuestro sueños y nuestro futuro comienzan a ensombrecerse, me refiero al aburrimiento.

Resulta realmente contradictorio y paradójico, en nuestro tiempo donde las distintas creaciones del mundo nos ofrecen un sin número de alternativas de distracción, tales como el cine, el Internet, la TV, etc. Podemos encontrarlas también en las cosas sencillas de la vida: el caminar, leer, etc-

Pero diversas circunstancias nos predisponen a contraerla, no sé el stress, la presión de la vida.

Actualmente me encuentro en este estado, no le encuentro el gustillo a casi nada de este mundo, tan sólo algunas partidillas de ajedrez online son capaces de ofrecerme algo de distracción. Le he perdido el gusto a la lectura, al caminar, a la TV, a las chicas y hasta a mi trabajo, que creo es el culpable directo de mi estado.

Comienzo por decirles que soy Q.F. (Químico Farmacéutico para los que lo piensan o tienen dudas), egresado de la UNT, en donde pase mis mejores años recorriendo las aulas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, egresé y encontré un laburo bien remunerado (no me quejo), compré todas la cosas materiales que de universitario soñé poseer, como una cámara digital de última generación, una labtop del año con conexión a internet inalámbrico incluído y dos celulares muy novedosos. Sin embargo, con el paso de las horas, días y meses mis flamantes adquisiciones comenzaron a defraudarme por su incapacidad de brindarme lo que todo ser humano tiene como objetivo (o al menos eso creo): ser feliz. Las fotos nítidas y muy reales, la última información disponible y la capacidad de contactarme con alguien no fueron más que vanos, por mi trabajo bien remunerado tuve que dejar mi casa, mi ciudad y hasta mi vida diría yo, para trasladarme a otros lugares y transmitir y dejar escuela en los demás integrantes de la empresa. Fue duro para mi llegar a lugares que no conocía y costumbres diferentes que no combinaban con mi estilo de vida, por lo que me fui aislando en mi mundo, lo que me llevó al aburrimiento.

Como les mencioné antes, actualmente perdí el interés en casi todo, estoy pensando seriamente renunciar a mi laburo y buscarme otro aunque me paguen menos, pues he descubierto que el dinero no da la felicidad, sólo sirve para saciar nuestras vanidades que al fin y al cabo nos dejan un profundo vacío del cual es difícil salir. Pienso renunciar, volver a mi casa, descansar unas semanas, darme el tiempo de prepararme una limonada, mi canchita, disfrutar del fruto de mi trabajo (porque hasta el momento, después de año y medio no puedo hacerlo aún) y luego rehacer mi vida en todo el sentido de la palabra, que es lo más importante que tenemos

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